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GPT-6 Astra descifra en seis horas una carta cifrada de 1809 enviada al general Marmont

El ingeniero Carter Church usó GPT-6 Astra para leer por completo una carta cifrada de marzo de 1809 dirigida al general Auguste de Marmont, que llevaba 217 años sin descifrar; el repositorio Cryptiana, de Satoshi Tomokiyo, ya la marca como resuelta tras revisar la solución.

GPT-6 Astra descifra en seis horas una carta cifrada de 1809 enviada al general Marmont

Una carta militar cifrada de la época napoleónica, que figuraba desde hacía décadas en las listas de cifrados históricos sin resolver, ya puede leerse completa. El ingeniero Carter Church, especialista en IA de la empresa de ciberseguridad SentinelOne, utilizó el modelo GPT-6 Astra de OpenAI para descifrarla en unas seis horas de ejecución. El caso, publicado por Church en su web y en X, ha sido recogido esta semana por Live Science, Euronews e Infobae, entre otros medios.

El documento fue escrito en el cuartel general de Eugène de Beauharnais, hijastro de Napoleón y virrey de Italia, y estaba dirigido al general Auguste de Marmont, que mandaba las tropas francesas en Dalmacia, al otro lado del Adriático. Su primera línea está en francés claro: Marmont debía de haber recibido las cartas de los días 8, 14 y 20. Después vienen 24 filas de números de dos cifras, letras sueltas y símbolos inventados, cuya clave no se conservó.

El contexto histórico explica su importancia. En febrero de 1809, Austria decidió entrar en guerra contra Francia aprovechando que parte del ejército francés seguía comprometida en España. Marmont, con unos 13.000 hombres según el propio Napoleón, quedaba aislado: había territorio austriaco entre él y cualquier otro ejército francés. El 16 de marzo de 1809, Napoleón ordenó a Eugène que informara a Marmont de la posición de todas las fuerzas aliadas «en una carta cifrada y por un oficial inteligente».

La única imagen disponible de la carta era una lámina de baja resolución publicada en 1969 en la Revue historique des Armées, digitalizada por el archivo académico francés Persée, con 1.202 por 1.836 píxeles. Según Church, el texto contiene 1.300 unidades cifradas y 155 signos distintos. Se trata de un cifrado de sustitución homofónica, en el que las letras más frecuentes tienen varios signos intercambiables para que el simple recuento de frecuencias no sirva de nada.

Lo más llamativo es que todo el trabajo partió de una sola imagen y una instrucción. No existía una transcripción previa, así que Astra recortó la lámina en filas, leyó los signos y decidió cuáles de 175 marcas dibujadas a mano eran en realidad el mismo signo escrito dos veces antes de empezar a romper el cifrado. Church subraya que transcribir y criptoanalizar suelen ser habilidades, e incluso carreras, distintas, y que aquí se ejecutaron como un único flujo de trabajo.

El modelo también encontró una pieza clave por su cuenta. Según contó Church a Live Science, Astra localizó mediante búsquedas en la web una tabla parcial elaborada por el historiador de la criptología Daniel Tant y alojada por la asociación francesa ARCSI, que documentaba 33 valores de letras. La tabla estaba catalogada con un nombre que podría ser una errata, «Grammont» en lugar de «Marmont». Esos valores cubrían unas 435 de las 1.300 unidades, cerca de un tercio del texto.

El resto se obtuvo con un método reproducible. Un programa asignó letras a los signos restantes mediante recocido simulado, puntuando cada texto candidato con estadísticas del francés extraídas de obras de Victor Hugo, Alexandre Dumas y las memorias del propio Marmont. Veintinueve signos resultaron representar palabras completas, como «de», «que», «vous» o «général». Para descartar sesgos, el proceso se repitió eliminando del modelo de lenguaje todos los textos napoleónicos, y se obtuvo la misma lectura.

El contenido descifrado describe la disposición de las fuerzas francesas y aliadas semanas antes de la ofensiva austriaca: el duque de Danzig con 40.000 bávaros en Múnich y Passau, el príncipe Poniatowski con 30.000 polacos en el Vístula, el duque de Auerstaedt con 80.000 franceses en Bayreuth y el duque de Rivoli con 60.000 hombres en Ulm y Donauwörth. Una frase afirma que «los rusos marchan contra Austria y el ejército del Friul cuenta hoy con ochenta mil hombres».

La carta termina con una advertencia directa a Marmont: «Cuando recibas la orden de marchar, no te dejes intimidar por unas pocas tropas o una reunión de chusma». A partir de las cifras de tropas, los títulos y las posiciones, Church fechó el documento a finales de marzo de 1809, unas dos semanas antes de que Austria cruzara el río Inn el 10 de abril, y corrigió la fecha de 1807 con la que figuraba en los catálogos.

La validación externa ha sido clave. Satoshi Tomokiyo, investigador con sede en Tokio que mantiene Cryptiana, un repositorio de cifrados históricos sin resolver, revisó la solución y marcó la entrada como «resuelta». Church publicó además un paquete con la transcripción, la clave de 155 signos y los scripts necesarios para que cualquiera pueda reproducir la lectura. «La solución es comprobable mecánicamente», dijo a Live Science: una clave incorrecta no produciría un texto coherente e históricamente consistente.

Los historiadores consultados por Live Science valoran el resultado con matices. Michael Rowe, del King's College de Londres, lo calificó de «impresionante» y lo comparó con «una especie de piedra de Rosetta»: como se conserva la orden original de Napoleón, se puede comprobar que la IA reproduce lo esperado. Pero también señaló que el mensaje «no revela una gran información nueva», porque repite buena parte de esa orden. Zack White, de la Universidad de Portsmouth, celebró ver la IA usada de forma productiva.

Church destaca un detalle que sí aporta algo nuevo. En la edición impresa de la correspondencia de Napoleón, publicada en 1865, la frase sobre no dejarse intimidar termina con una fila de puntos suspensivos. La carta cifrada completa esa idea desde el lado del receptor con la expresión «un rassemblement de canailles», aunque él mismo advierte de que se trata de una paráfrasis y no de una prueba de las palabras exactas del emperador. También reconoce cinco signos con lecturas alternativas que no cambian el sentido.

Más allá de la anécdota histórica, el caso muestra cómo los modelos con capacidad de visión, búsqueda y programación pueden combinar en un solo flujo tareas que antes exigían a varios especialistas. Church sostiene que el material necesario era público desde hacía décadas, pero que nadie podía justificar semanas de trabajo experto para una sola lámina. Según él, Tomokiyo recibe ahora soluciones más rápido de lo que puede registrarlas, muchas de personas que no son criptógrafas.

En conclusión, el descifrado de la carta a Marmont es un ejemplo útil de IA aplicada a la investigación porque llega con pruebas: método documentado, archivos reproducibles y revisión de un experto independiente. Ese estándar es el que debería exigirse a cualquier afirmación similar. Como resumió Church, generar soluciones posibles es fácil; lo difícil es verificar, porque «no se puede automatizar la rendición de cuentas».