En 1943, Warren McCulloch y Walter Pitts publicaron “A Logical Calculus of the Ideas Immanent in Nervous Activity”, modelando neuronas como umbrales binarios capaces de implementar funciones lógicas.
El modelo era altamente idealizado, pero demostró que redes de unidades simples pueden computar. Influyó en von Neumann, en el perceptrón de Rosenblatt y en toda la línea conexionista.
Junto con la cibernética de Norbert Wiener y los trabajos de Shannon, McCulloch–Pitts situó el cerebro como sistema de información: un puente entre neurociencia, lógica y, más tarde, aprendizaje automático.