OpenAI reportó avances o3 en benchmarks difíciles; DeepSeek-R1 y otros open-weight mostraron cadenas de razonamiento competitivas y destilables.
El coste de inferencia se volvió palanca: más tokens de pensamiento, más latencia/coste, mejores tasas de éxito en tareas verificables.
Esa palanca es la misma filosofía que, en 2026, labs aplicarían a problemas matemáticos abiertos con verificación formal.