OpenAI apagará el próximo 23 de octubre de 2026 una de las piezas más simbólicas de su historia reciente: gpt-4o-2024-05-13, la instantánea original de GPT-4o que la compañía presentó en mayo de 2024 como su primer modelo «omni», capaz de trabajar con texto, audio e imagen. A partir de esa fecha, las aplicaciones que sigan llamando a ese identificador en la API de OpenAI recibirán errores. La página oficial de retiradas de modelos de la empresa recomienda migrar a gpt-5.6-sol.
La retirada no es una sorpresa para los desarrolladores atentos. Según el análisis publicado por el medio Ctrl Alt Nod, que revisó la página de retiradas de OpenAI el 11 de octubre, la fecha de apagado de esa instantánea se comunicó el 22 de abril de 2026, con unos seis meses de antelación. Esa misma página indica que OpenAI ofrece al menos seis meses de aviso para los modelos de disponibilidad general, al menos tres meses para las variantes especializadas y apenas dos semanas para las versiones preliminares.
El cambio tiene implicaciones económicas para quien aún dependa de esa versión. Según el seguimiento de AI Change Watch, gpt-4o-2024-05-13 cuesta 5 dólares por millón de tokens de entrada y 15 por millón de salida, mientras que gpt-5.6-sol cuesta 4 y 20 dólares, respectivamente. Es decir, la migración abarata un 20 % la entrada pero encarece un 33 % la salida, de modo que el efecto final en la factura dependerá de la proporción de cada tipo de token en cada aplicación.
El 23 de octubre no se apaga solo esa instantánea. La misma página de retiradas incluye para ese día gpt-4.1-nano, o4-mini y la versión ajustada ft-o4-mini-2025-04-16, cada una con un sustituto indicado. En cambio, el modelo base gpt-4o y gpt-4o-mini no figuran en la lista de retiradas a la fecha de esta publicación. Según la ficha del modelo, la instantánea por defecto de gpt-4o es gpt-4o-2024-08-06, y también aparece gpt-4o-2024-11-20; ninguna de las dos tiene fecha de apagado anunciada.
Esa distinción es importante porque en torno a GPT-4o circula mucha confusión. En ChatGPT, el modelo ya desapareció hace meses. Según el centro de ayuda de OpenAI, el 13 de febrero de 2026 la aplicación retiró GPT-4o, GPT-4.1, GPT-4.1 mini y o4-mini, y los clientes de los planes Business, Enterprise y Edu conservaron GPT-4o dentro de sus GPT personalizados hasta el 3 de abril, fecha en la que quedó retirado en todos los planes. Las conversaciones pasaron a usar por defecto los equivalentes de GPT-5.3 Instant y GPT-5.4 Thinking y Pro.
OpenAI aclaró entonces que el modo de voz de ChatGPT y la generación de imágenes no cambiaban con esa decisión, porque, aunque se basan en un modelo similar, son sistemas distintos del GPT-4o de texto. Además, el alias chatgpt-4o-latest, que apuntaba en la API a la versión utilizada en ChatGPT, se apagó el 17 de febrero de 2026. Los modelos de audio y tiempo real de la familia GPT-4o tienen sus propias fechas, previstas para enero de 2027, y los de transcripción, para febrero de 2027.
La retirada de GPT-4o en ChatGPT generó en su momento una reacción emocional poco habitual en el mundo del software. Muchos usuarios sentían que aquel modelo tenía una personalidad propia, más cálida o creativa que la de sus sucesores. Según informaciones de enero recogidas por varios medios, OpenAI justificó la decisión porque solo una fracción muy pequeña de los usuarios seguía eligiendo GPT-4o cada día, aunque esa cifra no pudo verificarse directamente en la página del anuncio.
Con la fecha del 23 de octubre en el horizonte, ese movimiento ha resurgido en X bajo la etiqueta #keep4o. Según el resumen de la conversación en esa plataforma, los participantes comparten historias sobre cómo determinadas versiones de GPT-4o les acompañaron en momentos difíciles o en proyectos creativos, señalan instantáneas concretas que recuerdan como especialmente buenas y piden que OpenAI publique los modelos como código abierto o mantenga algún tipo de acceso de archivo para preservarlos.
La petición choca con la realidad del negocio. Mantener en funcionamiento modelos antiguos tiene un coste de infraestructura, y OpenAI argumenta que sus nuevos modelos son mejores y que el uso de los antiguos es bajo. Liberar los pesos de un modelo comercial como GPT-4o, por su parte, supondría entregar tecnología propietaria a la competencia, algo que la compañía no ha planteado. Aun así, la campaña refleja una tensión creciente entre la lógica de renovación constante de la industria y el vínculo que muchas personas establecen con un modelo concreto.
Para los desarrolladores, el mensaje práctico es más prosaico. Quien tenga código que llame a gpt-4o-2024-05-13 debe localizarlo y migrarlo antes del 23 de octubre. Los especialistas recomiendan buscar en el código y en los archivos de configuración todas las referencias a versiones fechadas, probar el sustituto con peticiones representativas y medir calidad, latencia, coste y formato de salida antes de cambiar el tráfico en producción, además de mantener un plan para volver atrás en los flujos más críticos.
El caso también ilustra un problema más general de dependencia. Las empresas que fijan una instantánea concreta lo hacen precisamente para obtener un comportamiento estable y predecible. Cuando esa versión se retira, el sustituto rara vez responde exactamente igual, y las diferencias pueden afectar a formatos de salida, tono o resultados de clasificación. OpenAI advierte de que las conversaciones y los GPT migrados pasan al «equivalente más cercano», lo que garantiza continuidad, pero no un comportamiento idéntico.
Más allá de la nostalgia, la retirada marca el final de una etapa. GPT-4o fue el modelo con el que OpenAI popularizó las conversaciones de voz fluidas y la multimodalidad en tiempo real, y durante meses fue la experiencia por defecto de cientos de millones de usuarios de ChatGPT. Dos años y medio después, el ritmo de la industria lo ha convertido en una versión heredada, sustituida por generaciones que se presentan cada pocos meses.
El 23 de octubre, la instantánea original dejará de responder en la API. La campaña #keep4o difícilmente cambiará esa fecha, pero ha abierto un debate que la industria tendrá que afrontar con más frecuencia: qué ocurre con los modelos retirados, quién decide si se conservan y cómo se gestiona la transición para quienes dependen de ellos, ya sea por motivos técnicos o personales. Por ahora, OpenAI recomienda migrar a GPT-5.6 Sol y revisar con antelación su calendario de retiradas.