En 2024, OpenAI y otros lanzaron capacidades de voz full-duplex con baja latencia, integrables a telefonía y apps.
Empresas piloto automatizaron soporte; surgieron issues de consentimiento de grabación, impersonación y accesibilidad.
La voz reactivó debates de Turing test cotidiano: muchos usuarios juzgan “inteligencia” por fluidez conversacional.