En la primavera de 2023, AutoGPT, BabyAGI y similares viralizaron la idea de agentes que descomponen metas, llaman herramientas y se replanifican.
En la práctica, fallaban por bucles, costos y alucinaciones de plan. Aun así, educaron al mercado sobre tool use, memoria y evaluación de trayectorias.
La segunda ola (2024–2026) industrializó agentes con mejores sandboxes, tracing y modelos de razonamiento —pero el mito fundacional fue 2023.