La hoja de ruta Blackwell de NVIDIA y las generaciones TPU/Trainium/Inferentia sostuvieron la oferta de cómputo. Escasez y export controls siguieron marcando geopolítica.
Empresas diseñaron kernels y modelos “shape-aware” del hardware. El software se co-diseña con el chip.
Sin esta capa, los anuncios de modelos fronterizos 2025–2026 no existirían: la historia de la IA es también historia de fabs.