El 30 de noviembre de 2022, OpenAI lanzó ChatGPT, un interfaz de chat sobre un modelo instruct/RLHF. La simplicidad del producto —no del paper— cambió todo.
Escuelas, empresas y gobiernos reaccionaron a distintas velocidades. Google declaró “code red”; surgió una carrera de asistentes.
ChatGPT no fue el primer LLM, pero sí el primero en cognición pública masiva: desde entonces la historia de la IA es también historia de producto y distribución.