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Ecosia abandona a Mistral y apuesta por modelos abiertos, incluidos los chinos Qwen, GLM y Kimi, alojados en Europa

El buscador alemán Ecosia anunció esta semana que deja de usar los modelos de la francesa Mistral, a la que acusa de ir «un año por detrás», y pasa a modelos de pesos abiertos como Qwen, GLM y Kimi servidos por la plataforma europea Melious, con lo que asegura haber reducido sus costes a la mitad.

Ecosia abandona a Mistral y apuesta por modelos abiertos, incluidos los chinos Qwen, GLM y Kimi, alojados en Europa

Ecosia, el buscador con sede en Berlín que ha construido su marca sobre la acción climática y la independencia frente a las grandes tecnológicas no europeas, ha decidido prescindir de Mistral, la empresa francesa considerada la gran esperanza europea de la inteligencia artificial. Su fundador y consejero delegado, Christian Kroll, lo explicó en una entrevista con POLITICO publicada el 6 de octubre de 2026: «Estamos decepcionados con la calidad de Mistral». Según Kroll, los modelos del laboratorio francés van ahora «un año por detrás» de la competencia.

La decisión tiene peso simbólico. Ecosia es utilizado por instituciones como el Ministerio Federal de Medio Ambiente de Alemania o el Servicio Nacional de Salud británico, y apenas en mayo había sustituido a la estadounidense OpenAI por Mistral como proveedor de inteligencia artificial, precisamente para reforzar su perfil europeo. Cinco meses después, la alianza se rompe y el buscador se inclina por modelos de pesos abiertos, varios de ellos desarrollados en China.

Kroll enumeró varios motivos. El primero fue técnico: Ecosia sufrió problemas recurrentes, incluidos servidores saturados. «Éramos simplemente un cliente demasiado grande para Mistral», dijo. El segundo tiene que ver con sus objetivos ambientales, dado el gran peso de la energía nuclear en el mix eléctrico francés. Y el tercero, con la soberanía: «El hecho de que Mistral dependa de inversión de inversores internacionales no es, en nuestra opinión, verdaderamente soberano», afirmó Kroll.

El nuevo socio es Melious, una plataforma alemana que aloja una variedad de modelos de código y pesos abiertos, entre ellos los chinos Qwen, de Alibaba; GLM, de Z.ai; y Kimi, de Moonshot AI. «Hemos reducido aproximadamente a la mitad nuestros costes mientras mejorábamos la calidad y el rendimiento», aseguró Kroll. Los modelos se ejecutan en infraestructura europea alimentada con energía baja en carbono, de modo que los datos se procesan en Europa aunque los modelos se hayan desarrollado fuera.

La noticia provocó un intenso debate, y Kroll quiso matizarla días después. En una entrevista exclusiva con EU-Startups publicada el 9 de octubre, insistió en que el cambio no es un giro hacia la tecnología china, sino hacia modelos abiertos más asequibles, flexibles y eficientes energéticamente. «Probablemente usaremos Melious.ai en el futuro. A diferencia de Mistral, es una empresa europea que ofrece inferencia de IA de alta calidad y asequible alimentada con electricidad verde», explicó.

El consejero delegado y cofundador de Melious, Simon Jakobs, defendió el enfoque en esa misma publicación. «Europa necesita sus propias capacidades de IA», dijo. «Ejecutamos modelos de pesos abiertos en infraestructura europea alimentada con energía limpia, fuera del alcance de la Ley CLOUD de Estados Unidos. Tanto si un modelo se creó en Europa, Estados Unidos o China, no es más que un conjunto de pesos en nuestros servidores. No puede enviar datos a sus creadores, y los datos de los clientes nunca se conservan ni se usan para entrenar».

Mistral no respondió a la petición de comentarios de POLITICO, pero su cofundador y científico jefe, Guillaume Lample, sí reaccionó en una rueda de prensa. «Les animaría a probar nuestro nuevo modelo lo antes posible. Incluso podemos darles acceso anticipado hoy si quieren», dijo. Lample defendió que construir grandes modelos requiere tiempo, cómputo y ciencia, y recordó que Mistral ofrece a sus clientes los pesos de sus modelos y la posibilidad de personalizarlos conjuntamente.

El cruce de declaraciones coincidió con el lanzamiento de Mistral Large 4, el nuevo modelo insignia de la compañía, presentado ese mismo martes. El presidente del partido francés Agrupación Nacional, Jordan Bardella, llegó a decir que el modelo «devuelve a Francia, y a Europa, a la carrera de la inteligencia artificial». Mistral atraviesa además una fase de fuerte expansión: en septiembre cerró una ronda de 3.000 millones de euros liderada por Samsung Electronics, con una valoración superior a 21.000 millones, según EU-Startups.

El punto más delicado es el uso de modelos chinos. Ante las preocupaciones de Estados Unidos por la seguridad nacional, varias organizaciones de investigación occidentales han señalado problemas de censura en temas políticamente sensibles. POLITICO recordó una investigación de NewsGuard según la cual los cinco principales modelos respaldados por China no corrigieron de forma reiterada falsedades favorables a Pekín. Kroll sostiene que esos sesgos pueden abordarse con medidas técnicas, a diferencia de las carencias de calidad.

Según explicó a EU-Startups, Ecosia puede cambiar a modelos alternativos cuando se trata de asuntos sensibles, como las preguntas sobre Taiwán, y trabaja para eliminar los sesgos políticos de sus respuestas generadas por inteligencia artificial. No todos los expertos lo ven tan sencillo. Rasmus Rothe, director ejecutivo de la Asociación Alemana de IA, dijo a POLITICO que la censura explícita puede eliminarse en gran medida con un reentrenamiento específico, pero que el sesgo sutil es más difícil porque está incrustado en los datos de entrenamiento.

«Con unos cientos de preguntas de ejemplo puedes rascar la superficie, pero no llegarás a los cimientos», advirtió Rothe. El debate también tiene un componente irónico que se ha señalado en redes sociales: Ecosia esgrime motivos ambientales frente a la energía nuclear francesa, que es baja en carbono, mientras utiliza modelos desarrollados en un país cuya red eléctrica depende en gran medida del carbón, aunque la ejecución de esos modelos se haga en Europa con energía limpia.

Más allá de la polémica, la decisión refleja una idea que gana fuerza en Europa. Kroll considera que los modelos de pesos abiertos son una gran oportunidad para el continente: aunque Europa se perdió la primera fase del auge de la inteligencia artificial generativa, puede construir servicios competitivos sobre modelos abiertos cada vez más potentes sin invertir miles de millones en entrenar sistemas de frontera. Es un enfoque que, según POLITICO, también respaldan líderes y asesores de la UE.

Para Mistral, el episodio supone un golpe de imagen en un momento en que intenta consolidarse como el campeón tecnológico europeo. Para Ecosia, que desde 2018 tiene una estructura de propiedad que impide venderla o repartir beneficios entre accionistas, es una apuesta por una soberanía entendida como control de la infraestructura y de los datos, más que como origen del modelo. La pregunta que queda abierta es cuál de las dos definiciones de soberanía acabará imponiéndose en la política europea de inteligencia artificial.