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Google presenta el «Gemini agent», un agente universal para el trabajo con cuenta propia en Workspace

En Gemini at Work 2026, Google Cloud anunció el «Gemini agent», un agente único que recibe objetivos en lugar de instrucciones, coordina subagentes, puede usar modelos Claude de Anthropic y tendrá su propia cuenta de Workspace; está en vista previa privada para empresas.

Google presenta el «Gemini agent», un agente universal para el trabajo con cuenta propia en Workspace

El jueves 8 de octubre de 2026, durante el evento Gemini at Work 2026, Google Cloud presentó el «Gemini agent», al que describe como un «agente universal y único para el trabajo». La herramienta se integra en la aplicación Gemini Enterprise, en Workspace y en servicios de terceros, y según la compañía permite entregarle «objetivos, no instrucciones». La novedad llega primero a las empresas y, de momento, se encuentra en vista previa privada para clientes seleccionados.

El anuncio se produce en plena carrera por los agentes de inteligencia artificial, sistemas que no se limitan a conversar sino que asumen tareas completas: generar código, programar reuniones, reservar viajes o preparar documentos. TechCrunch recordó que el movimiento sigue al auge de agentes de consumo como Muse de Meta, de los que operan a través de mensajería como Instinct y del reciente debut de Dots en ChatGPT. Bloomberg lo enmarcó como una escalada de la competencia con OpenAI, Anthropic y Microsoft por los clientes corporativos.

El consejero delegado de Google, Sundar Pichai, abrió el evento con cifras que explican por qué la empresa empieza por el mundo corporativo: Gemini supera los 1.000 millones de usuarios activos mensuales y casi el 90 % de las compañías de la lista Fortune 100 usa Gemini Enterprise en el trabajo. Según Pichai, comenzar por las empresas permitirá resolver los «problemas más difíciles de seguridad, escala y rendimiento» que acompañan a agentes de este calibre antes de llevarlos al público general.

Thomas Kurian, consejero delegado de Google Cloud, explicó que el agente puede planificar el trabajo, usar habilidades y herramientas personalizadas y conectarse a los sistemas internos de cada empresa para alcanzar sus metas. 9to5Google recogió ejemplos de la propia Google: si un responsable pide por correo la última actualización de un proyecto en forma de presentación, Workspace detecta que se trata de una tarea delegable y ofrece pasarla a Gemini con un solo clic.

Otro ejemplo citado por la compañía consiste en pedir a Gemini que organice una reunión con «el equipo habitual de responsables regionales de eventos» sin facilitar un solo nombre ni una sola dirección de correo. El agente deduce quiénes son a partir de los miembros de un espacio de chat y del hilo del último evento, revisa sus calendarios y abre un hilo de correo para coordinar una hora, incluso con participantes externos. Google también lo plantea como miembro de equipo, capaz de actuar como gestor de proyectos o como analista de un departamento financiero.

Uno de los detalles más llamativos es que el agente no está atado a los modelos de Google. Por defecto elige el modelo más adecuado para cada tarea, pero el usuario puede tomar el control y escoger otro, incluidos modelos de terceros, empezando por la familia Claude de Anthropic. Google afirma que ampliará el selector a modelos abiertos y a otros modelos privados en el futuro, con el objetivo declarado de ofrecer la mejor calidad posible y reducir los costes de cada trabajo.

En cuanto a conexiones, TechCrunch enumeró Google Workspace, Microsoft 365, Slack, Jira, Confluence, Git, BigQuery, Databricks, Postgres y Snowflake, entre otros servicios. El agente también puede trabajar de forma segura con cualquier servidor compatible con el Model Context Protocol (MCP), dentro o fuera de la red de la empresa. Las peticiones pueden incluir archivos, carpetas o proyectos que combinan documentos y habilidades diseñados para flujos de trabajo concretos.

Quizá el cambio más simbólico es que el agente tendrá su propia cuenta de Workspace, como si fuera un compañero más, con dirección de correo y contexto propios. Sabe quién está en cada equipo, en qué zona horaria trabaja cada persona, quién debe aprobar cada asunto y qué hay en los calendarios. Se le puede invocar etiquetándolo, enviándole un correo, compartiendo con él un documento o añadiéndolo a un chat de grupo, y cada acción queda registrada en un historial de auditoría atribuido al agente y no a una persona.

Por dentro, Gemini coordina subagentes para resolver tareas de varios pasos, en paralelo o en secuencia, que pueden prolongarse durante horas o días. Según 9to5Google, el agente funciona en la nube con un único conjunto de memorias y contexto, y Google distingue cuatro tipos: memoria de sesión para la tarea en curso, memoria semántica como base de conocimiento estructurada, memoria procedimental para saber cómo se hace un trabajo, incluidas habilidades que escribe para sí mismo, y memoria episódica de todo lo que ha hecho antes.

Para supervisarlo, Google ofrece una «bandeja de tareas» en la que se puede ver el razonamiento del agente, la delegación en subagentes, la carga de habilidades, el código y el progreso de cada encargo. El agente estará disponible en iOS y Android, en escritorios Windows y Mac, en la línea de comandos, en Workspace, en Microsoft 365, en ServiceNow y en Slack. En Gmail, Docs, Sheets, Slides y Chat bastará con mencionar @Gemini, y una interfaz de programación permitirá integrarlo en aplicaciones de terceros como agente «sin interfaz propia».

Entre los primeros probadores figuran la marca deportiva On, Shopify y PayPal, mientras que la base de clientes de Gemini Enterprise incluye a BNP Paribas, Bradesco, Merck, Orange España, Santee Cooper, SOMPO, Ulta Beauty y Wesfarmers. Google también anunció opciones de gasto flexibles, como la orquestación multimodelo, el enrutamiento inteligente y los topes de gasto en tiempo real, para que las empresas mantengan bajo control el coste de la inteligencia artificial.

La relevancia del anuncio va más allá de una nueva función. Dar al agente identidad propia, memoria persistente y acceso a sistemas internos cambia la pregunta de qué puede responder la IA a qué puede hacer en nombre de una organización. El historial de auditoría y la bandeja de tareas apuntan a una preocupación evidente: si un agente actúa como un empleado, las empresas necesitarán saber qué hizo, cuándo lo hizo y con qué permisos.

Quedan preguntas abiertas. Google no ha dado una fecha de disponibilidad general; 9to5Google indica que llegará «pronto» a clientes de Workspace con determinados planes Business y Enterprise. Tampoco se conocen todavía detalles de precios por tarea ni evaluaciones independientes sobre la fiabilidad del agente en trabajos largos. La apertura a modelos de Anthropic, por su parte, plantea dudas sobre cómo se repartirán datos, responsabilidades y costes entre proveedores.

En resumen, Google ha decidido competir en la era de los agentes con una propuesta que combina escala, integración con las herramientas de oficina y una apuesta multimodelo poco habitual en un gran laboratorio. Si la vista previa privada confirma la fiabilidad prometida, el «Gemini agent» podría convertirse en uno de los primeros compañeros digitales desplegados de forma masiva en grandes empresas. Por ahora, la promesa es ambiciosa y la prueba real empieza en las oficinas de sus primeros clientes.