En 1948, Claude Shannon publicó “A Mathematical Theory of Communication”, cuantificando información y ruido. El mismo año, Norbert Wiener lanzó Cybernetics, centrada en control y realimentación en animales y máquinas.
Esos lenguajes —bits, entropía, feedback— se volvieron el esperanto de ingenieros, neurocientíficos y pioneros de la IA. Permitieron hablar de “inteligencia” en términos de procesamiento de señales y objetivos.
La cibernética también anticipó debates éticos y sociales sobre automatización. Su influencia directa en productos de IA decayó frente al ML estadístico, pero su huella conceptual permanece en refuerzo, control y sistemas adaptativos.