Hacia 1968–1970, Terry Winograd desarrolló SHRDLU en el MIT: un programa que entendía órdenes en inglés sobre un mundo simulado de bloques, movía piezas y respondía preguntas sobre el estado.
Su fuerza era la integración: sintaxis, semántica y conocimiento del dominio cerrados en un entorno limitado. Demostró que el lenguaje natural “funcionaba” cuando el mundo era pequeño y conocido.
La lección ambivalente —éxito en micro-mundos, dificultad al salir de ellos— marcó décadas de NLP simbólico hasta que los métodos estadísticos y neuronales cambiaron la escala.