En mayo de 2020, OpenAI publicó el paper de GPT-3 (175B). El hallazgo central: con escala suficiente, el modelo ejecuta muchas tareas vía demostraciones en el prompt.
La API de OpenAI industrializó el acceso. Startups construyeron productos sobre un endpoint. Surgieron límites: costos, alucinaciones, sesgos.
GPT-3 desplazó el centro de gravedad del NLP desde fine-tuning ubiqüo hacia prompting y, luego, hacia instrucción y chat.