OpenAI anunció el lunes 12 de octubre de 2026 que creará 200 nuevos empleos en Irlanda, vinculados a un nuevo Applied AI Lab que se instalará en su sede europea de Dublín. Según Silicon Republic y The Irish Times, los nuevos puestos se suman a los 250 anunciados en julio, de modo que el compromiso total de contratación de la compañía en el país durante este año asciende a 450 personas. Actualmente, OpenAI emplea a unas 120 personas en Irlanda.
Los perfiles buscados reflejan el tipo de trabajo que hará el laboratorio. Habrá ingenieros de despliegue avanzado, conocidos en el sector como forward deployed engineers, que trabajan directamente con los clientes para construir y poner en marcha aplicaciones de inteligencia artificial, además de ingenieros de soluciones e ingenieros de privacidad. La contratación también abarcará áreas de ventas y de operaciones de usuarios, según la información difundida por la compañía y por IDA Ireland, la agencia irlandesa de inversión extranjera.
El Applied AI Lab de Dublín es el segundo de su tipo. El primero abrió en Singapur en mayo, con un compromiso de 300 millones de dólares singapurenses —unos 235 millones de dólares estadounidenses— y alrededor de 200 empleados previstos, según The Next Web. A diferencia de un centro de investigación, estos laboratorios son unidades de despliegue: emparejan a ingenieros de OpenAI con clientes que construyen sobre los modelos existentes de la empresa. OpenAI no ha publicado una cifra de inversión equivalente para Dublín.
El anuncio contó con la presencia del primer ministro irlandés, el Taoiseach Micheál Martin, y de Sarah Friar, directora financiera de OpenAI. «Mientras Irlanda acoge esta semana la Cumbre Internacional de IA como iniciativa insignia de nuestra presidencia de la UE, esta nueva inversión de OpenAI es un voto de confianza en la fuerza de nuestra gente, nuestra economía y nuestro ecosistema», declaró Martin, según Silicon Republic. Añadió que esos factores convierten a Irlanda en un destino líder para la investigación, la innovación y la comercialización de la IA aplicada.
Friar subrayó el papel de Dublín en la estrategia europea de la empresa. «Desde que abrimos nuestra sede en la UE en Dublín hace tres años, Irlanda ha sido clave para nuestro éxito en Europa. Me alegra que profundicemos nuestra inversión aquí, creando 200 empleos más y ayudando a convertir los avances de la IA de frontera en oportunidades locales», afirmó. Según la directiva, el laboratorio, la ampliación de la alianza con Dogpatch Labs y la extensión de la SME Academy buscan ayudar a las empresas irlandesas a crecer.
Junto con los empleos, OpenAI amplió su programa OpenAI for Ireland, dirigido a startups, pymes y desarrolladores. La iniciativa Founder Cafe, en colaboración con Dogpatch Labs, el conocido centro de emprendimiento de Dublín, pretende mejorar las competencias avanzadas en IA de 150 fundadores con alto potencial de todo el país, en herramientas como ChatGPT, Codex y la API, con el objetivo de innovar más rápido y llevar ideas de negocio al mercado. La compañía también extenderá su SME Academy de formación para pequeñas empresas.
La expansión física ya estaba en marcha. En julio, OpenAI firmó el arrendamiento de unos 8.200 metros cuadrados (88.000 pies cuadrados) en el Tropical Fruit Warehouse, en la zona de los Docklands de Dublín, y prevé trasladarse allí a partir de diciembre, según The Next Web. Ese espacio permitirá alojar a la plantilla prevista y al nuevo laboratorio, en una zona de la ciudad que ya concentra oficinas de varias grandes tecnológicas.
Más allá del empleo, el anuncio tiene una dimensión regulatoria. La entidad de OpenAI en Dublín es la que la Comisión de Protección de Datos de Irlanda reconoce como su único establecimiento en la Unión Europea desde febrero de 2024. Ese estatus, que concentra en el regulador irlandés la supervisión principal de la empresa en materia de protección de datos según el mecanismo de ventanilla única del RGPD, exige que la oficina irlandesa tome decisiones reales sobre cómo se tratan los datos personales. Contratar ingenieros de privacidad en Dublín refuerza esa posición.
La relevancia de ese punto quedó clara este año. The Next Web recuerda que, en marzo, un tribunal de Roma anuló una multa de 15 millones de euros que el Garante italiano había impuesto a OpenAI, al considerar que la autoridad italiana había perdido la competencia una vez establecida la sede irlandesa. El caso ilustra cómo la ubicación de las decisiones sobre datos dentro de Europa puede determinar qué regulador supervisa a una empresa de IA y bajo qué criterios.
El momento del anuncio no es casual. Irlanda ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la UE hasta finales de diciembre y acoge el miércoles 14 de octubre en Dublín la Cumbre Internacional de IA. El Gobierno irlandés ha hecho de la inteligencia artificial un eje de su presidencia, y anuncios de inversión como este le permiten presentar al país como puente entre los grandes desarrolladores estadounidenses y el marco regulatorio europeo.
Para OpenAI, la apuesta por el despliegue aplicado responde a una tendencia del sector: los clientes empresariales necesitan ayuda práctica para llevar los modelos a producción, integrarlos con sus sistemas y cumplir requisitos de seguridad y privacidad. Los laboratorios de IA aplicada y los equipos de ingenieros desplazados a clientes se han convertido en una vía para aumentar ingresos y retener cuentas grandes, en un mercado donde la competencia con Anthropic, Google y otros proveedores es intensa.
La expansión irlandesa también plantea preguntas. Irlanda debe equilibrar su papel de anfitriona de las grandes tecnológicas con su función de regulador principal de muchas de ellas en Europa, una tensión que ha sido criticada por organizaciones de defensa de la privacidad. Además, la demanda de ingenieros especializados en IA es alta y la competencia por talento en Dublín, con vivienda cara y un mercado laboral ajustado, podría dificultar el ritmo de contratación previsto.
En conjunto, los 200 nuevos empleos y el Applied AI Lab consolidan a Dublín como el principal centro de OpenAI en Europa. Si la compañía cumple sus planes, cerrará 2026 con un compromiso de 450 contrataciones en el país, un nuevo laboratorio orientado a clientes y programas de formación para fundadores y pymes, mientras Irlanda aprovecha su presidencia europea para atraer la atención —y la inversión— del sector de la IA.